Hoy reseñaré una de las series de tebeos españoles más lamentables de todos los tiempos. Fred Santos, el hombre rana (u hombre pez, como se le denomina en la contraportada de los cuadernos), es una publicación que la barcelonesa editorial Ferma puso en los quioscos allá por el año 1956, con José María Bellalta Suárez (Bellalta) a cargo del dibujo y Juan Llarch del guión. La serie pretende cubrir el hueco de las no muy prodigadas en el cómic aventuras de corte submarino, ambientadas en los mares más o menos exóticos del planeta. Lo espantoso del dibujo (con influencias, entre otros, de Alex Raymond) y lo atroz del deslavazado guión impiden que la colección alcance un mínimo de calidad que permita su supervivencia en el proceloso mercado de los cuadernos de aventuras de la época.
![]() |
| Nº 1 DE LA COLECCIÓN |
Desde el mismo principio todo resulta un despropósito, pues la inexperiencia del dibujante (Bellalta contaba sólamente dieciséis años) y la falta de habilidad del guionista impiden el mínimo desarrollo lógico que toda narración requiere. Hay momentos en los que la confusión se adueña por completo del relato, y ni las imágenes ni las palabras tienen la capacidad de explicar qué demonios estamos presenciando. Abundan las viñetas en las que paisajes costeros rocosos y vistas subacuáticas transitadas por peces y criaturas marinas de aire ausente o aburrido sustituyen a unos personajes en constante off visual.
Los propios protagonistas parecen mutar físicamente, dándose el caso de que en un mismo cuaderno pueden llegar a aparecer con un aspecto distinto de una página a otra o hasta de una viñeta a otra. "Bomby", el ayudante del protagonista, es un claro ejemplo de lo que escribo; ya que si en el primer episodio es presentado como un hombre adulto de más o menos la misma edad que su jefe, en el segundo adquirirá los rasgos de un adolescente, para, a partir del tercero, volver a tener físico de adulto, pero con el rostro cubierto de unas pecas dibujadas de tal manera que, más bien, parecen horribles verrugas.
Las historias, desarrolladas en diez páginas, son autoconclusivas, impidiendo tramas y situaciones elaboradas; pero lo peor de todo es esa incapacidad para pergeñar un relato coherente en el que las cosas sucedan por lógica narrativa y no por, quién sabe qué, impulso del guionista.
Afortunadamente, la editorial se compadeció de los sufridos lectores y canceló la serie a la altura del número quince.
Protagonistas:
Fred Santos: Submarinista, de origen español, émulo de Rip Kirby, de quien toma prestada la pipa mas no los lentes. Sin personalidad definida, es presentado como colaborador freelance de la policía y los servicios gubernamentales de los Estados Unidos en misiones que requieren de sus habilidades bajo el mar.
"Bomby": Autodenominado "el imprescindible". Como Pedrín (el de Roberto Alcázar y Pedrín), un tocanarices pretendidamente gracioso (aunque maldita sea la gracia).
![]() |
| PORTADAS PARA LOS NÚMEROS 7 y 10. EN ELLAS EL DIBUJO ESTÁ MÁS TRABAJADO QUE EN EL INTERIOR DE LOS CUADERNOS. |



No hay comentarios:
Publicar un comentario